Zaki, tu guía turístico de Valladolid
Cada año, durante el equinoccio de primavera, miles de personas de todo el mundo se reúnen en Chichén Itzá para presenciar uno de los fenómenos arqueoastronómicos más fascinantes de la civilización maya: el descenso de la serpiente emplumada en la pirámide de Pirámide de Kukulcán.
En este momento del año, la luz del sol proyecta una serie de sombras triangulares sobre la escalinata norte del templo, creando la ilusión de una serpiente que desciende lentamente hasta unirse con la cabeza de piedra ubicada en la base. Este espectáculo natural y arquitectónico demuestra el avanzado conocimiento astronómico de los antiguos mayas.
El equinoccio de primavera marca el inicio de una nueva estación y es considerado un momento simbólico de renovación y equilibrio. Durante estos días, más de 30 mil visitantes llegan al sitio arqueológico para presenciar este fenómeno único.
La experiencia combina historia, naturaleza y cultura, convirtiéndose en uno de los eventos turísticos más importantes de la región. La energía del lugar, el ambiente multicultural y la majestuosidad del sitio hacen que observar este fenómeno sea una experiencia verdaderamente memorable.
En 2026, el equinoccio ocurre el 20 de marzo a las 8:46 horas (tiempo del centro de México). Sin embargo, el famoso efecto visual en la pirámide puede observarse durante la tarde, aproximadamente entre las 15:00 y las 17:00 horas, del 20 al 22 de marzo.
Durante estos días, el sitio abre desde temprano y opera con un dispositivo especial de seguridad y organización para recibir a los miles de visitantes que llegan a presenciar el evento.
A tan solo 45 minutos de Chichén Itzá se encuentra Valladolid, uno de los destinos favoritos para hospedarse y complementar la visita.
Después de observar el fenómeno en Chichén Itzá, muchos viajeros regresan a Valladolid para disfrutar de su ambiente colonial, cenar en la famosa Calzada de los Frailes o presenciar los espectáculos nocturnos de videomapping en la Iglesia de San Servacio y el Exconvento de San Bernardino de Siena.
Además, desde la ciudad es fácil visitar cenotes cercanos como el famoso Cenote Zací, lo que permite convertir la experiencia del equinoccio en una escapada completa por la región.
Para quienes planean vivir esta experiencia, lo más recomendable es llegar con anticipación para encontrar un buen lugar frente a la pirámide de Kukulcán. También es importante revisar el clima y las indicaciones oficiales, ya que las condiciones meteorológicas pueden influir en la visibilidad del fenómeno.
Muchos visitantes optan por tours organizados desde ciudades cercanas que incluyen transporte, guía, comida regional y tiempo para explorar Valladolid, lo que permite disfrutar del evento de forma cómoda y segura.
